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Vidas arrebatadas



Me encuentro aquí parado y estático como una estatua, mi respiración se calma después de haber estado en niveles superiores como si simulara un paro cardiaco, pero no comprendo la situación, no veo que bajo la luz lunar que entra por aquella ventana cubierta de polvo y llena de recuerdos perdidos se encuentra aquel charco negro, tan negro como una bandada de cuervos que sale a medianoche en busca de su alimento, tan maloliente como una animal en putrefacción lleno de gusanos, deforme por su avanzado estado y por los ataques de los carroñeros que lo vieron como una comida fácil y segura. Pero aquella mancha oscura es a la vez tan tibia que me transmite un deseo de volver a tenerla bajo mis pies, es entonces cuando veo aquel cuchillo que sostengo con firmeza pero a la vez torpeza, lleno de aquella materia negra y pegajosa reluciente en aquella habitación, pero mi cuerpo no está habitado solo por mí, al parecer aquel reluciente artefacto se va acercando para sellar mi destino de manera incontrolable, solo puedo recordar todo como si tan solo hubiera ocurrido unos cuantos minutos atrás, o tal vez hubiera ocurrido así, no lo recuerdo con certeza.

Semanas atrás vi aquella casa, tenía un estilo victoriano y tan grande que Camille, mi esposa, se sentía a gusto con ella, claro el precio era un gangazo y parecía increíble, pero mi curiosidad hizo que la pregunta saliera por arte de de magia, me dirigí hacia la vendedora y cuestione sobre cuál era la historia de la casa, porque no creía que aquel precio fuera solo una apropiada coincidencia, pero aquella mujer de rojas prendas no pareció importarle, me respondió con una sonrisa hipócrita que en esa casa, a principios de su construcción se practicaron unos rituales, durante el año de 1830. La ultima familia que vivió allí había desaparecido en extrañas circunstancias, pero la policía creía que habían sido secuestrados, aun hoy, seguían buscando pistas para dar con su paradero en los alrededores, al terminar la mujer de contar aquella historia, Camille y yo nos miramos fijamente, y decidimos reunirnos a pensar que hacer puesto que necesitábamos un hogar más cercano a nuestros empleos, ella tomo la palabra y me dijo “ travis, después de todo los rituales fueron hace mucho tiempo y a lo mejor la familia si fue secuestrada por personas peligrosas, así que lo mejor sería comprar aquella casa que tu más que nadie sabes que la necesitamos y esta oportunidad no se da dos veces en la vida”, trate de darle un sentido lógico y finalmente decidimos comprarla, pronto fuimos los huéspedes de aquel lugar.

Al comienzo todo era normal como de ensueño pero había un área de la casa a la cual no le habíamos dedicado tiempo, hasta que un día organizando decidí ir a verla, allí la puerta de entrada estaba hecha de madera de roble rojo, pero era aun más rojiza y seca, del tono de una tina de sangre, así de opaca y tenue. Al llegar a la perilla sentí un escalofrió que me llegaba hasta los huesos, poco a poco abrí la puerta como si le tuviera miedo a algo aun desconocido para mí, con mi curiosidad a flor de piel entre al sótano, parecía normal, pero inconscientemente sentía que había abierto una puerta no solo física sino mas bien sobrenatural que daría paso a algo incontrolable para un ser humano. Inspeccione cada rincón, pude ver muñecos, chatarra, libros, ropa y cuanta basura se pudiera guardar en un lugar como ese, algo me llamo la atención, una pequeña caja de madera negra y con incrustaciones de plata y oro, la tome por instinto pero en el momento en que la iba a abrir algo me empujo evitando que la abriera, corrí espantado de aquel lugar por algo que todavía no podía entender, cuando abrí al puerta para salir entre de nuevo al sótano y me encontraba otra vez frente a la pequeña caja, lo intente más de siete veces pero todos fueron intentos fallidos, comprendí que lo que me tenía como prisionero no me dejaría ir hasta que abriera aquel diabólico juguete que se encontraba frente a mí y en medio de mi desesperación decidí abrirla sin pensar en que ocurriría después.

Mi ritmo cardiaco aumentaba mientras me acercaba con mi pálida mano hacia la caja, cuando la abrí salí disparado hacia la pared que se encontraba detrás de mí y mientras perdía la conciencia por el fuerte impacto pude ver una sombría figura que me decía “bien hecho travis” el problema es que yo era el único ser humano en cientos de metros a la redonda.

Desperté y me encontraba en la cama, todo parecía haber sido un sueño, o más bien una pesadilla, no sabía que había sucedido pero lo que vi, escuche y sentí fue muy real, mi instinto empírico gano la batalla haciéndome creer que todo fue un juego de mi subconsciente mientras dormía, baje las escaleras y Camille estaba en la cocina, pero cuando pasaba por la Sala vi en la mesa la pequeña caja de madera, inmediatamente me dirigí hacia mi esposa y le dije “ cariño de dónde has sacado esa caja?” ella sorprendida me respondió: “ la encontré en la entrada iba dirigida para ti pero el nombre su remitente había sido como quemado así que me es imposible decirte quien la envió”. Me quede quieto, no entendía lo que pasaba en aquel instante, al parecer el haber perdido mi trabajo y el estar tanto tiempo a solas me estaba haciendo perder la cordura, pero eso no me importaba así que le dije a ella que guardara la caja y que jamás la fuera a abrir, ella con duda en su rostro acepto mis órdenes.

Pasaron dos días pensé que todo volvía a ser normal, pero mientras me dirigía hacia el baño algo impactante me detuvo. La sala estaba cubierta de sangre, de aquel rojo de la puerta del sótano, un color incandescente y cegador, era una escena tan brutal que ni el más sanguinario de los asesinos podía contemplarla sin sentir nauseas ni asombro, la mitad de la caja estaba reluciente y limpia como si no hubiera presenciado aquel terrible cuadro sin marco, el impacto fue tan fuerte que perdí el conocimiento, pude ver algo por el rabillo del ojo mientras caía en aquel ensangrentado piso.

Abrí los ojos en algún lugar desconocido, solo habían arboles y bosque, todo apuntaba a que me estaba volviendo loco, por más que intentaba las situaciones no encajaban en mi mente y nunca me llevaban a algo claro y real. siempre hallaba una escena diabólica frente a mis ojos y luego despertaba como si todo hubiera sido un mal sueño, me desesperaba, no sabía qué hacer, estaba muy confundido, así que en medio de todos esos sentimientos de ira, le dije a mi esposa que destruyera inmediatamente aquel artefacto maldito pero que no lo fuera a abrir, Camille no pregunto nada pues dudo que alguien se hubiera detenido a preguntar un por qué viéndome en aquel estado de agitación y simplemente salió a cumplir su misión. Pero cuando regreso entro sin emoción alguna parecía que no era la misma de antes pero no tuve tiempo de decirle nada puesto que subió en un parpadeo a nuestra habitación, confundido yo la seguí pero no sin antes armarme con un cuchillo, lo que fuera que había afectado a mi esposa no lo iba a enfrentar sin una arma en la mano, en este momento no sabía que creer y que dudar.

Mientras subía las escaleras sentí frio, intente prender la luz pero nada funcionaba, todo parecía paralizado. Así que entre a la habitación y allí estaba mirando la luna atreves de la ventano polvorienta, hipnotizada por el brillo incierto y dulce de la noche, me acerque lentamente y de repente se abalanzo sobre mí, ella había cambiado para siempre, sus ojos eran negros como el humo de una chimenea, en su boca ya no habían dientes , estos se habían transformado en unos malformados colmillos, mientras forcejeábamos me gritaba con una voz que claramente no era suya, “ eres mío travis, desde que entraste en aquel sótano siempre fuiste mío, ahora vengo por lo que me pertenece por derecho, tu vida”. En ese momento supe contra lo que me enfrentaba no era mi esposa, no era nada, era simplemente un demonio malformado, maligno, hice uso del cuchillo que guardaba detrás del pantalón y se lo clave en el cuello, sus gritos me aturdieron y mientras se revolcaba en el piso de dolor le clave el arma mortífero nueve veces más para cerciorarme que había acabado con ella completamente, pero cuando termine mi acto me paralicé, no sabía que había pasado, entendí que aquel charco negro era la sangre de lo que alguna vez había sido mi tranquila y reluciente esposa y yo la había asesinado sin dudarlo un solo segundo caí, entre en panco y en medio de llantos y gritos, pensé que todo era parte de mi locura que en realidad me había vuelto loco completamente loco, pero mientras lloraba una espesa y negra niebla salía del cuerpo de mi amada tomando forma de un hombre el cual sin previo aviso entro en mi cuerpo.

Sentía como me quemaba por dentro, como veía lo que aquella alma en pena había vivido y sentía lo que él sentía, así que me rendí, ya no valía la pena seguir luchando si Camille estaba muerta, mientras el cuchillo avanzaba hacia mi cuello me vi reflejado en él y pude ver como la oscuridad se había apoderado de mis ojos, como mi cara se encontraba con una sonrisa de oreja a oreja proveniente de aquella alma que me había poseído, ya era inevitable parar para aquella alma. Sentía como la tibia sangre caía de mi garganta, como mi alma se desprendía de mi terrenal cuerpo y era arrastrada hasta el interior de la caja en donde solo había una máquina de escribir con una silla bajo un pobre haz de luz, el resto era oscuridad y soledad.

Así que mientras escribo estas palabras, estas memorias de mi vida física me retuerzo en esta caja esperando a que algún curioso humano como yo lo fui la abra de nuevo, y se cumpla la promesa de aquel hombre de grandes cuernos que me dijo que se necesita de un sacrificio de sangre ajena para poder ver de nuevo a mi ama, no me importa a que tantos tenga que asesinar, quitare la vida así como me la quitaron a mí y si aquel hombre está en lo cierto mas allá de una venganza todo será por verme con Camille por toda la eternidad.



Escrito por el zuricato para el telón de la luna :D

Comentarios

  1. Me parece muy interesante la forma en que todo el texto hace una gran combinación & te hace sentir lo que vive el personaje.

    Tiene aires a Clive Barker, te lo dije querida Daniela.

    Déjando a lado que me encanto como escribe Kammil -El zuricato- Aprovecho para decirte que tu blog es genial! Felicidades, espero pronto terminar yo mi escrito & lo publiques aquí, éxitos.

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Mi mamá no es de este planeta.

Ella, aunque este
a kilómetros de distancia
sabe si estoy enferma,
si me he puesto triste
o incluso si hice alguna travesura.

Mi mamá aunque este lejos
me abraza en las noches,
me protege y me cuida
de todo aquello
que pueda dañarme

Mi mamá como la tuya,
es la mejor del mundo:
sabe alegrar los días,
se preocupa en exceso,
cura enfermedades con caricias,
se enoja como nadie
y transforma los días en aventuras.

Mi mamá como la tuya,
me ha enseñado tantas cosas
que aunque hoy estemos en países diferentes
puedo abrazarla con letras
y sabrá todo lo que la quiero.

¡Feliz día mamá!
Estoy más que segura
que no eres de este planeta.