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Deseos de domingo #21

A veces deseo ser una pequeña libélula danzando con el viento una coreografía invisible, y en noches de luna imagino como beso las nubes poco a poco hasta llenarme de algodón de estrellas. En las mañanas uso mi traje de seda bordeado con plumas de flamenco y llego volando hasta el trabajo y me poso en la pantalla de la computadora a dibujar un nuevo paisaje de azucenas.

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Al interior de un pequeño tejado

Hace tiempo que le busco, ¿O me busca? El hombre de la espalda curva y los pies de algodón flota sobre las estrellas y mece sus calcetas para acunar el paso de los días. Hace tanto que he dejado de hablarle, ya su rostro se disuelve en la tinta invisible de los años. Me gustaría volverle a robar un beso de colibrí, rápido, filoso, inquietante pero sobretodo dulce, como el néctar de las azucenas. Espero algún día me encuentre ¿O lo encuentre? Quién sabe si soy yo o él quién sueña el paso de las horas sobre este teclado de hielo. Faltarán dos pasos y medio para las doce y aún el té no se posa sobre mis hombros de nube.

Lo niego todo

Star Creator by Shelia Liu La luna sonríe desde lo alto y yo desde mi escritorio ajado Lo niego todo Las tardes de diciembre las desdichas del mundo Las palabras poco convincentes del diccionario Bombardeo, guerra, Yemen Diplomacia, apatheid, inmigrante refugiado, sirio, palestino, musulmán nacional o extranjero, política o atentado. Lo niego todo y marcho y grito y alzo mi voz y siento las grietas del mundo como cicatrices que resquebrajan mi piel mis huesos, mis palabras las lágrimas y el agua que contienen mi futuro, el futuro de ellos de otros de el mismo las multitudes, los tratos, los saludos, los muros. Lo niego todo sin desconocerlo en absoluto, lo niego todo para rehacer la historia a partir de la unión del mundo.