Hay un momento en donde la sociedad no se define y la diferencia se vuelve delgada, en donde el entorno obliga a las personas a cuestionarse sobre su personalidad y hasta de su misma sexualidad, todo esto los inmisculle en un entorno que los encarcela, y les ofrece opciones limitadas, allí en donde la fuerza y los entornos privilegiados son la escapatoria a preguntas sin respuesta aparecen los homosexuales. Quizás, como una reacción a una sociedad vacia y putrefacta que se llena de tabúes y de reglas por romper, o un momento en el que se vuelve el furor de la moda o simplemente como una continuidad más abierta de la historia. Así en una tarde corriente lo conoci, un individuo sin nombre, perdido en el anonimato de su existencia y oculto de si mismo, un ser humano con miedo de la sociedad, de la mente y de la soledad o la compañia. De la misma forma vino a mí dispuesto a preguntar y comentar todo aquello que el mundo no le permitia, me suplico que lo escuchase...
Tras el alféizar de la luna radiante....