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La felicidad esta en la memoria

Él bordeaba la costa con un sueño roto, con el pasado a cuestas, dejandole un descanso al presente ¿Que es vivir sin recordar? Se preguntaba algunas veces; Esperando que el cielo le otorgara una respuesta. Quizás era caminar con una venda en los ojos, probando los manjares de la vida sin juzgarlos, obteniendo la diversidad de sabores, de momentos, para luego dejarlos ir sin pensar en alguna otra cosa. Pero por otro lado a un latente en si mismo, se sentaba a decirse que el recuerdo era necesario para descubrir el mundo desde varios angulos, por lo cúal tomaba momentos como el de ahora, para que entre susurros pudiera suspirarle sus penas al mar, manteniendo en equilibrio su espiritu.

Él es un ermitaño como nosotros, seres de ciudad, de penas, de tiempos veloces, de arduos trabajos, de felicidades cortas, de miradas usuales al pasado y de presentes que se aferran por milesimas de segundo en nosotros. Él es un ermitaño de la ciudad de acero que en verano sueña los sueños de vidas pasadas.


-A diario los recuerdos se aglomeran en la mente, desde el dulce, cremoso y provocativo sabor del chocolate, hasta el movimiento de labios de alguien al sonreir-

Comentarios

  1. Hola vaya imagen de la cabecera, espectacular,
    un grato placer pasar por tu casa.
    feliz semana.

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  2. Totalmente de acuerdo. ¿Qué es vivir sin recordar?.

    Un abrazo

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  3. Tantas veces vamos con los ojos vendados o a ciegas, que tenemos que desarrollar otros tactos , otras felicidades.

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  4. Muy bueno, me ha gustado mucho. Te seguiré para leer más cosas tuyas.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Aun no me explico, pero cómo es que logras describir tan claramente tal armonía!
    Vivir sin recordar es como escribir en el aire...se van las cosas y no tenemos copia de ellas.

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Un pintor a muchos kilómetros de distancia pinta una calandria sobre el regazo de una mujer desconocida con aroma a ciprés y gabán azul. 



Mi mamá no es de este planeta.

Ella, aunque este
a kilómetros de distancia
sabe si estoy enferma,
si me he puesto triste
o incluso si hice alguna travesura.

Mi mamá aunque este lejos
me abraza en las noches,
me protege y me cuida
de todo aquello
que pueda dañarme

Mi mamá como la tuya,
es la mejor del mundo:
sabe alegrar los días,
se preocupa en exceso,
cura enfermedades con caricias,
se enoja como nadie
y transforma los días en aventuras.

Mi mamá como la tuya,
me ha enseñado tantas cosas
que aunque hoy estemos en países diferentes
puedo abrazarla con letras
y sabrá todo lo que la quiero.

¡Feliz día mamá!
Estoy más que segura
que no eres de este planeta.