Hay momentos, de esos en la vida en que perdemos la noción del tiempo y las ocupaciones nos absorven, esos instantes en que todo queda para un despues, un despues que más tarde se pierde en la nada... ultimamente he abandonado el blog por los trabajos... pero... de repente, y asi como suceden las cosas asombrosas aparecio un tema clamando por ser escrito he interpretado, ps digamos que aquí esta.
Sucesos de trascendencia

Días en los que todo parece ser efímero despertamos, abriendo los parpados lentamente y observando al sol con monotonia, sabiendo como fluira aquel día tan largo y común, pero allí, cuando la tarde parece morir florecen sucesos, reacciones a temas tan magnanimes e intangibles que aterran al ser humano y que lo vislumbran con sus elocuencias, así poco a poco nace la muerte y se deshace la vida, en ese punto en el que las ilusiones se desvanecen tras la bruma restante de una batalla interpersonal en la que nunca el individuo en cuestión decidio intervenir con certeza. En ese guión de la obra es que denotamos como un presente olvidado hizo estragos en el futuro y perpetuo en el presente actual abriendo ciertas brechas y distanciando lugares y personas, decisiones irresponsables, impredescibles, a veces asesinos o quizas sin demasiado merito como para haberlas realizado. Es entonces que surge un determinado momento de la vida, en donde se decide regresar en el reloj sonante y la desilusión invade el alma al enterarse de que su deseo es imposible, de que perecera pronto, y su universo se fragmentara aún más, o que sencillamente su camino es tan largo que desfallecera en el intento, que poco a poco los días serán desde allí: "el primer día del resto de su vida".
Algún día hay que comenzar por el postre antes de pedir el plato fuerte..... nunca se sabe que pueda ocurrir un segundo despúes de que aparezca una idea....
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Escaparates de la luna