Divagando entra las sombras se encuentra un personaje historico, viaja entre sus recuerdos, sus batallas, sus frenesís, sus negocios, sus politicas, sus creaciones. Recorre un estrecho sendero que se bifurca en dos carreteras anchas y extensas con nombres tan extraños y desconocidos que su memoria no logra hallar, un recuerdo que le de una idea de que camino tomar, todo estan distinto en cada sendero que la mente se pierde en la elección y se limita a dejar todo a manos del azar. Sus languidos ojos se posan en aquel lugar lleno de espigas y hojas cortantes, de maleza y selva, de injurias y peligros, aquel sitio que no deberá cruzar. Su destino manipulado por el azar es llevado a una avenida llena de sonrisas, de casas de colores, de miradas implacables, de alegres sonetos y de bailes hipnoticos, pero tambien infestado de hipocresia, de mentiras, de engaños, de manos en la espalda que apuñalan corazones y almas, de sombras que se vuelven nada y de nada que se vuelve algo vil, sucio. Un ...
Tras el alféizar de la luna radiante....