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Silencio

La carne putrida de lo que fue un ser humano era consumida por los gusanos en la mitad de un basurero, habian desperdicios aqui y alla, pero al cuerpo inerte aquello ya no le importaba, solo el frio que lo consumia por dentro y el calor hirviente del sol que lo iba desgastando paulatinamente lo mantenian alli unido a la adversidad ironica y absurda, una mentira se abastecia de un sueño inconcluso, mientras las larvas implantaban sus crias cerca a las entrañas, el fin no era realmente su muerte, el fin era la culminación de su alma ardiendo en las llamas de un terrenal que subsiste con la negación a un nuevo día, con la tristeza del mañana.

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100 COSAS PARA HACER ANTES DE QUE SE ACABE EL AÑO

Lo más probable es que haya sido por envidia o quizás solo fuese el simple placer de pensar en imposibilidades factibles, en cualquiera de los casos está es mi lista de 100 cosas que quiero hacer por lo pronto, espero se animen a hacer la suya:
1.Escribir un poema que me haga recordar algo que aún no sucede
2.Regalarle un abrazo a un desconocido en una noche fría. 3.Viajar a un lugar con cielo despejado 4.Caminar sin rumbo unas cuantas horas 5.Encontrar algo y empezar una colección de cosas perdidas 6.Rodar colina abajo esquivando los árboles 7.Hacer un picnic con mi hermana 8.Preparar un pudín 9.Darle ese pudín al hombre iguana proveniente de la lejana estrella 10.Hacer Pan con nueces 11.Retomar aquella novela que había comenzado hace un año 12.Darle una sorpresa al hombre de la luna 13.Preparar un postre con papá que aún no se haya inventado 14.Salir a caminar con mamá en una noche estrellada 15.Hacer una ilustración que me encante y regalársela a mi futuro sobrino 16.Leerme los libros que he co…

Al interior de un pequeño tejado

Hace tiempo que le busco, ¿O me busca? El hombre de la espalda curva y los pies de algodón flota sobre las estrellas y mece sus calcetas para acunar el paso de los días. Hace tanto que he dejado de hablarle, ya su rostro se disuelve en la tinta invisible de los años. Me gustaría volverle a robar un beso de colibrí, rápido, filoso, inquietante pero sobretodo dulce, como el néctar de las azucenas.

Espero algún día me encuentre ¿O lo encuentre? Quién sabe si soy yo o él quién sueña el paso de las horas sobre este teclado de hielo. Faltarán dos pasos y medio para las doce y aún el té no se posa sobre mis hombros de nube.

Deseos de domingo #21

A veces deseo ser una pequeña libélula danzando con el viento una coreografía invisible, y en noches de luna imagino como beso las nubes poco a poco hasta llenarme de algodón de estrellas. En las mañanas uso mi traje de seda bordeado con plumas de flamenco y llego volando hasta el trabajo y me poso en la pantalla de la computadora a dibujar un nuevo paisaje de azucenas.